El software libre como resistencia: de Marx al código abierto
La idea es la de que los modelos Open de empresas funcionan como un modelo de retribución de la riqueza, y serían modelos a copiar en futuras empresas que estuvieran subvencionadas. Lo que sucede es que estos modelos se alimentan de gente que le interesa mejorar la plataforma para su propio beneficio, desarrollarse en ella. Plataformas que permiten compartir el conocimiento y que luego revalorizan su posición a través de venderse a otras empresas como Microsoft o Amazon, y que no atracan al consumidor en ese sentido, sino que lo que hacen es aprovecharse del excedente de capital de estas empresas.
Johan Söderberg y el “Intelecto General”
Johan Söderberg, en su artículo sobre software libre y marxismo, interpreta este movimiento desde la perspectiva del “intelecto general” de Marx, un concepto que se refiere al conocimiento colectivo que se convierte en una fuerza productiva central en la sociedad. Marx había anticipado que el desarrollo de las fuerzas productivas llevaría a una mayor socialización del trabajo y a una eventual contradicción con las relaciones capitalistas de producción, donde el control de los medios está en manos privadas.
Söderberg ve en el software libre una manifestación moderna de este intelecto general, ya que el código abierto permite a cualquiera acceder, modificar y redistribuir software sin estar sujeto a las restricciones impuestas por la propiedad privada. El software libre permite que el conocimiento y las herramientas técnicas sean compartidos, lo que desafía directamente las estructuras de control capitalistas, donde la propiedad intelectual se utiliza para restringir el acceso y crear escasez artificial.
Raoul Victor y la lucha de clases en el software libre
Raoul Victor, en su análisis, plantea preguntas sobre hasta qué punto el software libre confirma o desafía el marxismo. Para Victor, el software libre presenta una forma de producción colaborativa que refleja la lucha de clases en el ámbito digital. En este caso, los desarrolladores de software libre son los productores que, en lugar de vender su trabajo a una empresa que extraería plusvalía de su trabajo, crean productos que se distribuyen libremente, y cuyo valor está en el uso colectivo, no en la acumulación privada de capital.
El software libre, según Victor, podría verse como una forma en que la clase trabajadora en el ámbito de la tecnología y el conocimiento podría resistir la explotación capitalista. Al evitar la propiedad privada y las patentes, el software libre encarna la idea marxista de la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción.
Críticas y desafíos
Sin embargo, tanto Söderberg como otros teóricos marxistas reconocen que el software libre no es una solución total para los problemas del capitalismo. Aunque puede ofrecer una vía para la colaboración no capitalista, muchos proyectos de software libre aún dependen de financiamiento corporativo o son absorbidos por grandes empresas tecnológicas como Google o Microsoft. Esto muestra que aunque el software libre puede resistir ciertos aspectos del capitalismo, todavía está inmerso en las relaciones económicas capitalistas más amplias.
// el arranque necesita reescritura, está en bruto de transcripción de voz. El cuerpo (Söderberg, Victor) sí está.